martes, 20 de febrero de 2018

En la Ribera del Duero: pinchos

20 años preparando pinchos (a partir del minuto 4:45 h.) en Aranda de Duero (Burgos).  

       
                                            España Directo - 14/02/18

viernes, 16 de febrero de 2018

ADRI Ribera del Duero da luz verde a 12 nuevos proyectos

La ADRI Ribera del Duero da luz verde a 12 nuevos proyectos productivos que traerán a la zona medio millón de euros en ayudas para unas inversiones empresariales superiores a los 2 millones de euros.

En la última reunión de la Junta Directiva de esta asociación se seleccionaron y aprobaron favorablemente por el Órgano de Gestión la totalidad de proyectos llevados a Junta Directiva, un total de 12 proyectos productivos que suman más de 500.000,00 € (504.210,92 €) para inversiones en el medio rural de la Ribera del Duero Burgalesa.
Hablamos de negocios de la más diversa tipología: empresas metalúrgicas, bodegas, empresas del sector turístico, negocios de proximidad, tanto nuevos negocios, como ampliación de la capacidad productiva o incremento de la productividad, siempre manteniendo los empleos existentes, y además, generando hasta 11 beneficiarios que serán contratados o verán incrementada su jornada de trabajo.
El presidente de la ADRI Ribera del Duero Burgalesa, Jesus Briones, afirma que “con la puesta en marcha del programa y tras los retrasos obligatorios por las novedades introducidas, estamos muy contentos de poder empezar a aprobar proyectos que el próximo mes verán firmados los contratos de colaboración para así conseguir llegar a las certificaciones de los mismos antes de terminar el año. Requisito indispensable de la Junta de Castilla y León para poder obtener una nueva asignación en 2019 para nuestro territorio”.
En cuanto a la cuantía a cargo del programa LEADER 2014-2020 que beneficiará a estos promotores, la mitad se encuadra rondando los 50.000,00€ o más, siendo la mayor ayuda tramitada de 93.823,93 € para la modernización de un obrador de pan. Además, se cuenta con 3 proyectos de entre 20.000,00€ y 30.000,00€, y otros 3 proyectos de menos de 10.000,00€.
Estamos hablando de un conglomerado de proyectos de inversión muy dispar y que contribuirán a generar un total de casi 7 jornadas de trabajo completas si  agrupamos los incrementos de tiempo propuestos para las inversiones que suman casi 2.250.000,00€ (2.248.157,06) y suponen una media de ayuda de un 22,43% gracias a los fondos europeos de desarrollo rural, que la ADRI Ribera del Duero Burgalesa lleva gestionando desde 1996 a través de las convocatorias de la Junta de Castilla y León.
El dinero se repartirá por todo el territorio, en concreto los municipios que serán beneficiados con una o varias inversiones son Caleruega, Gumiel del Mercado, La Horra, La Vid y Barrios, Milagros, Moradillo, Peñaranda de Duero, Roa de Duero y Sotillo de la Ribera, gracias a las inversiones de nuevos y experimentados emprendedores.
En cuanto al resto de las ayudas para este año del LEADER 2014-2020, se encuentran casi listos otros 5 proyectos productivos que se esperan aprobar el próximo mes, a lo que hay que sumar los 18 proyectos no productivos que han salido elegidos el año pasado en sus convocatorias de junio y diciembre, y que están esperando el visto bueno de la Junta de Castilla y León.
Esta segunda tipología de inversiones supondrán unas inversiones de 331.473,56 de lo que se subvencionarán  164.980,69 €, el 49.77%. Las inversiones de este tipo han sido solicitadas en exclusiva por ayuntamientos, y se centran en temas de patrimonio, turismo, y  acondicionamiento de espacios públicos.


Desde la asociación nos recuerdan que la convocatoria sigue abierta, y en cuanto se tenga disponibilidad de fondos, los proyectos en cola serán asignados y aprobados como aquellos que ahora se han seleccionado.

domingo, 4 de febrero de 2018

Una ruta por la Ribera del Duero

Una ruta por la Ribera del Duero

Vino, cultura y arquitectura de diseño se funden en esta comarca castellana

Recorrido por la comarca

1 Pesquera de Duero. Célebre por sus vinos y bodegas, ofrece visitas a la iglesia parroquial y varias ermitas.
2 Peñafiel. Cerca de la unión del río Duero con el Duratón, la villa reposa a los pies de su castillo del siglo xi.
3 Aranda de Duero. La iglesia de Santa María (s. XIV) es el principal monumento de la capital de comarca.
4 San Esteban de Gormaz. A esta antigua ciudadela fortificada se accede por un puente romano sobre el Duero.
Mapa: BLAUSET
NationalgeographicEl vino, ese néctar de dioses del que ya hablaban los clásicos griegos, se ha convertido en el alma de la atractiva ruta que recorre la Ribera del Duero, una comarca castellana vertebrada por uno de los grandes cauces vitivinícolas. Siguiendo el río se cruzan campos forrados de cepas y pueblos que aúnan aromas, gastronomía y patrimonio. Así es el paisaje en el que se elaboran los caldos de la denominación de origen Ribera del Duero, una de las más prestigiosas del país, que engloba bodegas tradicionales y otras de arquitectura vanguardista.
El viaje, que toma como eje la carretera N-122 y abarca un centenar de kilómetros, se inicia en la vallisoletana Pesquera de Duero, célebre por sus vinos. Además de la iglesia de San Juan (s. XVI), sus caserones y varias ermitas, vale la pena visitar el cerro de San Pedro, poblado de bodegas. A un paso, Curiel de Duero posee un castillo del siglo X que está considerado la fortificación más antigua erigida en la provincia de Valladolid; en la actualidad acoge un coqueto hotel de ambientación medieval. Nada que ver con el minimalista y luminoso edificio acristalado y con forma de cubo de la moderna Bodega Legaris, equipada con las últimas tecnologías y con un jardín zen en su interior.
Un corto trecho de cinco kilómetros conduce a la villa de Peñafiel, que en el pasado vio pasar a reyes, reinas e infantes. Sobre un cerro exhibe su castillo, también del siglo X, una mole con forma de navío que aloja el Museo Provincial del Vino (con sala de catas) y que contrasta con la moderna Bodega Protos, emplazada a sus pies. En el paseo por el pueblo resaltan la plaza del Coso, antaño escenario de justas, torneos y festejos taurinos, y el templo gótico-mudéjar de San Pablo, fundado en 1324 sobre un alcázar.
El Duero no entiende de fronteras y entra en la provincia de Burgos en paralelo a la N-122. La carretera y el río llegan juntos a Aranda de Duero, cuyo emblema gastronómico es el asado. Enmarcada entre viñedos, la capital comarcal fue corte castellana en el siglo XV y sede del concilio que, en 1473, se alojó en la iglesia de San Juan (s. XIII). Por aquí también pasaron los Reyes Católicos, cuyos escudos se ven en la iglesia de Santa María (s. XIV). El centro de Aranda de Duero se asienta sobre bodegas subterráneas que pueden visitarse con guía. Antes de dejar el pueblo hay que admirar la vista desde el puente medieval de las Tenerías.
Un desvío hacia el norte permite detenerse en Gumiel de Izán para ver la Bodega Portia, diseñada en 2010 por Norman Foster. A pocos kilómetros aparece Peñaranda de Duero, apiñada bajo su castillo y con una plaza Mayor flanqueada por casas porticadas, palacios renacentistas y la iglesia abacial de Santa Ana (s. XVI).
Retomando la N-122 y tras visitar en La Vid su monasterio barroco, apodado «El Escorial de la Ribera», el viaje concluye en la soriana San Esteban de Gormaz. Su caserío se desliza por un cerro en el que despuntan los restos de un castillo ligado al Cid Campeador. La plaza Mayor con soportales y las calles con caserones han presenciado durante siglos el ir y venir de gentes devotas que llegaban para visitar las iglesias de San Miguel –cerca tiene un antiguo lagar donde se recrea el proceso de elaboración del vino– y la de la Virgen de Rivero, ambas del siglo xi y consideradas los templos románicos más antiguos de Soria.
En el viaje por la Ribera del Duero, bodegas y oficinas de turismo proponen experiencias vinculadas al vino: catas, paseos entre viñas, tratamientos estéticos de vinoterapia y una gastronomía cuyas especialidades marinan con los caldos locales.

MÁS INFORMACIÓN

El viaje desde Pesquera de Duero a San Esteban de Gormaz cubre 89 km por la carretera N-122. Valladolid (a 62 km de la primera) y Madrid (a 189 km) tienen aeropuerto.

viernes, 26 de enero de 2018

Literatura al rescate de la España rural

Una nueva literatura, al rescate de la España rural 
Varios jóvenes autores convierten los libros sobre el abandono y la despoblación del campo en un fenómeno editorial.
Imagen que ilustra la portada del libro 'La España vacía'
Eldiario.es .- Contra todo pronóstico y por sorpresa irrumpió hace poco más de un año en las librerías La España vacía (Turner), un ensayo cultural narrado a caballo entre la crónica histórica y el reportaje periodístico, escrito por Sergio del Molino (Madrid, 1979). Las buenas críticas en los medios de comunicación, los premios recibidos y, sobre todo, el boca a boca entre los lectores han convertido el libro en una indiscutible referencia y han marcado un antes y un después en la aproximación de las jóvenes generaciones a un mundo que se muere, a una civilización rural que desaparece.

Tras la estela de La España vacía han aparecido o se han reeditado títulos con el denominador común de estar escritos por autores jóvenes que se han aventurado por los caminos de esa enorme región de nuestro país azotada por el abandono, la emigración y el envejecimiento de sus poblaciones. En una lista que podría ser mucho más larga podemos destacar Los últimos. Voces de la Laponia española, de Paco Cerdá; Palabras mayores, de Emilio Gancedo; Vidas a la intemperie, de Marc Badal (estos tres en la editorial Pepitas de calabaza, una editorial radicada en La Rioja); o El viento derruido (editorial Almuzara), de Alejandro López Andrada. ha ido más allá del éxito editorial al poner nombre literario a un territorio, al definir tanto una idea como un sentimiento. 

Muy lejos tanto de las idealizaciones de los paraísos perdidos como de los desprecios hacia la cultura campesina, Del Molino y los otros autores citados han abordado el tema desde la perspectiva de unos jóvenes nacidos en una España urbana y pretendidamente moderna, pero que ansían conocer el mundo que vivieron sus padres y sus abuelos.
Aquellas fueron unas generaciones que, en muchas ocasiones, no pudieron o no supieron contar los cambios inmensos que experimentó este país en la segunda mitad del siglo XX y cuyos efectos llegan hasta hoy mismo. Decía el antropólogo e historiador Julio Caro Baroja, una autoridad incuestionable, que durante 3.000 años la civilización apenas se transformó en sus aspectos esenciales hasta que llegó el paso de un mundo rural a otro urbano. Del Molino subraya que intentó, sobre todo, emprender un viaje cultural con La España vacía, "una aproximación de explorador" a un mundo que no había vivido pero que representa sus raíces y sus señas de identidad. Ahora bien, estos autores nacidos en los años setenta u ochenta reconocen que han bebido en la tradición reciente que arranca en un maestro como Antonio Machado, sigue con la brillantez de un Miguel Delibes y llega hasta Julio Llamazares que en 1988 publica La lluvia amarilla, una impresionante novela sobre el último superviviente en una aldea del Pirineo aragonés. (Leer más)
Una y otra vez sobrevuela sobre la España rural una lúcida y magnífica novela de Miguel Delibes, escrita en los años setenta, en plena euforia de recuperación de la democracia. Todavía hoy El disputado voto del señor Cayo se alza como una insuperable metáfora de la mirada paternalista y despectiva del poder hacia una España rural de la que procedemos todos. Aunque a veces lo ignoremos.

jueves, 25 de enero de 2018

lunes, 22 de enero de 2018

Ruta del Vino Ribera del Duero Burgalesa. En qué bodegas alojarse

Alrededor de 300 bodegas producen #vino en la Ribera del Duero, pero muy pocas ofrecen al #enoturista poder vivir tan de cerca la experiencia de alojarse en ellas
Bodegas en la Ribera del Duero Burgalesa:
 El Lagar de Isilla en La Vid.
 PRADOREY Bodegas en Gumiel de Mercado.
 Bodegas Traslascuestas Grupo Piérola en Valcabado de Roa.

 Finca Torremilanos en Aranda de Duero.

Las Bodegas EL LAGAR DE ISILLA en La Vid (Burgos), están integradas en un gran complejo enológico a la vera del Duero, que la familia Zapatero Pinto rescata procedente de una finca con arquitectura colonial y tradicional de 1890. Dentro de este complejo, se inaugura en 2013 el hotel boutique del mismo nombre, El Lagar de Isilla, con 21 habitaciones (Estándar, Junior Suites, Suites Superior y Suites Superior Dúplex), todas ellas tematizadas en torno al mundo del vino.